VELSENPOETA

La poesía es un espacio en el alma que se va cubriendo al igual con palabras y con sueños. A veces, esos sueños se asemejan a la vida y en otras simplemente son la misma. Si tu escribes, sueñas o simplemente vives, llégate hasta este espacio y me compartiré contigo. Bienvenidos tus pensamientos, tus sentimientos y tu emoción.Puedes decirme lo que piensas y lo que sientes.

Nombre: Velsen Poeta
Ubicación: México, Distrito Federal, Mexico

21 de noviembre de 2007

Día de muertos


Era el otoño en Londres y hacía frío. También había niebla. Rumbo a casa esa noche, como todas las noches, tomé la Central line con dirección Hainault. Del último vagón en que viajaba y en cada nueva estación al detenerse, se comenzaron a bajar los pocos y abrigados pasajeros de esa hora.

Al pasar por Stratford, únicamente yo continuaba recostado en el asiento de en medio. Con tedio y con cansancio repasaba mentalmente el nombre de las estaciones que aún faltaban para llegar a mi destino. Casi al momento de cerrar las puertas y al levantar la vista, vi entrar como si las atravesara, una bella mujer, alta, vestida toda de negro. No alcanzaba a mirar su cara, pero por su cabello largo, también negro y por sus manos delgadas, me pareció hermosa y distinguida.

Se sentó en un extremo sin mirar para nada y entonces con el vaivén del tren, el vestido se le abrió dejando ver unas hermosas pantorrillas blancas y torneadas. Atraído por aquella extraña figura, estuve a punto de avanzar hacia ella, pero un desconocido temor me impidió levantarme.

En escasos minutos llegamos a la estación de Leyton y la mujer se levantó para bajar. Tuve la sensación de que el tren ya había arrancado y que las puertas se habían cerrado, cuando ella descendió.

Me asomé sorprendido a la ventana y la vi deslizarse como si caminara, o mejor como si flotara entre las sombras. Su negro vestido resplandecía con algún ligero rayo de luz de una luna que se aparecía entre las nubes y se sumergía entre las tumbas. Entonces, me recordé de aquel antiguo cementerio que se encuentra entre aquella estación y Leytonstone.

Y en ese justo momento, en que ya casi eran las 12 de la noche, con un cierto y breve escalofrío, me percaté que era 2 de noviembre y que en mi lejano país, era Día de Muertos.
Londres, noviembre 2 de 2005.